Nuestra historia
El horno se prendió por primera vez en 1998, en la esquina de siempre, y desde entonces no se apagó ni un día de invierno.
La masa se amasa a la mañana y leuda despacio hasta la noche. No usamos premezcla ni congelamos: por eso a veces hay que esperar unos minutos más, y por eso la muzzarella sabe igual que hace veinticinco años.
Atendemos nosotros. Si algo sale mal, avisanos y lo arreglamos en el momento.
La masa se amasa a la mañana y leuda despacio hasta la noche. No usamos premezcla ni congelamos: por eso a veces hay que esperar unos minutos más, y por eso la muzzarella sabe igual que hace veinticinco años.
Atendemos nosotros. Si algo sale mal, avisanos y lo arreglamos en el momento.